Andrés Mourenza. EFE

La crisis económica ha conseguido reunir, por primera vez en la historia, a las dos principales patronales laica e islamista de Turquía, que han acordado incrementar la cooperación, informa hoy la prensa turca.

Mientras en la arena política el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista moderado) y la oposición nacionalista laica se hallan en una gresca continua, los empresarios han decidido ser más pragmáticos. De este modo, una delegación de la Asociación de Industriales y Empresarios Independientes (Müsiad), cercana al AKP, visitó ayer la sede de la Asociación de Industriales y Empresarios Turcos (Tüsiad) para visitar al recién elegido consejo directivo.

Fue la primera visita desde que Müsiad fue fundada hace 20 años precisamente en oposición a Tüsiad, a la que acusaba de elitista -pues en ella se dan cita los grandes empresarios del país- y de haber dejado de lado a los pequeños y medianos empresarios de la Anatolia interior.Los empresarios del interior del país, conocidos como “Tigres Anatolios”, son además uno de los pilares de apoyo del AKP, el partido que dirige el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

La reunión entre la presidenta de Tüsiad, Ümit Boyner, y su homólogo de Müsiad, Ömer Cihat Vardan, transcurrió a puerta cerrada, aunque la empresaria turca explicó que se discutieron “posibles pasos en común para contribuir a la solución de ciertos problemas de la economía turca derivados de las turbulencias financieras globales”. “Puede que pensemos diferente y puede que nuestras bases sean diferentes. Sin embargo, y aunque sea a través de vías diferentes, ambas (asociaciones) trabajamos por el mismo objetivo: el desarrollo de Turquía”, apuntó Vardan.

Las dos patronales alabaron el plan de disciplina fiscal presentado esta semana por el gobierno -y que será votado en junio por el parlamento-, que prevé reducir el déficit fiscal gradualmente del 4,7% al 1,5 por ciento. De este modo, también pretende reducir la deuda pública del actual 45,5 por ciento del PIB al 30 por ciento en 2016.

A pesar de que las agencias de calificación han elevado el grado de la deuda soberana turca en los últimos meses, aún se haya un escalón por debajo del nivel de inversión, entre el BB+ de Fitch y el BB de Standard & Poor.

Turquía ha conseguido salir rápidamente de la recesión con un crecimiento del 6% en el último trimestre de 2009. Entre 2000 y 2001, el país euroasiático sufrió una dura crisis que le obligó a llevar a cabo una reestructuración del sistema financiero y bancario turcos.El gobierno de Ankara pactó entonces un programa de ajuste con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que le ayudó a recuperar el crecimiento, aunque con grandes costes sociales, lo que causó el rechazo popular contra este organismo e indujo a Ankara a planear una política de disciplina fiscal sin intromisiones extranjeras. Con todo, el ejecutivo de Erdogan tiene previsto encontrarse con el FMI el próximo 27 de mayo, aunque los objetivos de la reunión no están claros.

Fuente: http://www.larioja.com/agencias/20100514/economia/crisis-consigue-reunir-patronal-laica_201005141137.html

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