Antonio Cuesta. Prensa Latina

Un grupo de 34 jóvenes ocupó hoy pacíficamente el Instituto Cervantes de esta ciudad, como protesta contra el plan de privatización de la empresa estatal Tekel, siendo desalojados por la policía dos horas después.

Los manifestantes, miembros del Partido Socialista Democrático (SDP), irrumpieron sobre las 10.30 de la mañana (hora local) y procedieron a expulsar a todo el personal y estudiantes que a esa hora se encontraban en el centro. De inmediato bloquearon los accesos con mobiliario de las aulas para impedir la entrada y procedieron a colgar en la fachada del edificio pancartas reivindicativas en solidaridad con los trabajadores de Tekel, que hoy cumplieron 62 días de huelga contra su privatización.

Durante dos horas los ocupantes corearon consignas contra el capitalismo y los planes privatizadores del gobierno.

Tras recibir permiso de las autoridades consulares españolas, la policía entró en el edificio para detener a los jóvenes, que no opusieron resistencia y fueron trasladados a la unidad central de la policía en Estambul.

Ecevit Piroğlu, vicepresidente del SDP, aseguró a Prensa Latina que la acción de denuncia fue pacífica, que en ningún momento trataron de hacer destrozos y que sólo usaron el centro español con el objetivo de conseguir mayor repercusión mediática.

Al tiempo pidió a los responsables españoles que no interpusieran ninguna denuncia contra los jóvenes pues, de otro modo, las consecuencias para ellos podrían ser desproporcionadas pese a que realizaeon un acto sin violencia de solidaridad con la clase trabajadora.

Por su parte el director del Instituto Cervantes, Antonio Gil, explicó a esta agencia su disposición al diálogo desde el inicio de la ocupación, reconociendo el carácter pacífico de la protesta pese a lo cual señaló algunos de los desperfectos ocasionados en el interior del edificio.

En esta cuestión no quiso pronunciarse, hasta determinar los daños sufridos, si finalmente pondrían una denuncia contra los jóvenes y si de cara al futuro el centro aumentaría las medidas de seguridad con el fin de que hechos como éste no volvieran a suceder.

Varios miles de trabajadores de Tekel fueron despedidos a finales del pasado año a causa del proceso privatizador y, por tal motivo, un grupo de trabajadores se hallan en huelga desde hace 62 días.

Numerosos partidos de izquierda y sindicatos han llevado a cabo importantes manifestaciones y actos de protesta por todo el país en solidaridad con estos trabajadores.

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