Es tiempo de hablar de paz

Abdullah Öcalan. Il Manifesto

El líder del PKK analiza el Estado turco

Saludo con gran respeto a todos los lectores de Il Manifesto y a las amigas y amigos de Italia. Mi agradecimiento particular a Il Manifesto, que me brinda de esta manera la posibilidad de expresar mis opiniones.

Italia tiene para mí un significado particular, no sólo porque en 1998 la búsqueda de una solución democrática de la cuestión kurda me llevó a Roma, sino también por la gran consideración que tengo de la historia italiana y de las luchas de liberación que allí se han desarrollado. En mi libro más reciente, titulado La democratización de la cultura de Oriente Medio, he dedicado algunas páginas a este tema. Espero que pronto tendré la oportunidad de compartirlo con los lectores. En primera persona, quizás, una comunicación directa no será nunca posible, a raíz de mi aislamiento.

De la conjura internacional que desde Roma me ha llevado a la isla de Imrali quisiera hablar en otra ocasión. No sólo para discutir sobre el significado histórico de este acontecimiento para los kurdos, sino también sobre las estructuras de poder del sistema global y el carácter de las relaciones internacionales. Pienso que eso podría interesar también a la parte progresista de la opinión pública europea. Yo mismo he recibido enseñanzas históricas de la odisea que durante tres meses me llevó a Atenas, Moscú y Roma.

El concepto central que se puede encontrar en mis libros más recientes es el de «espíritu moderno capitalista», que en esta mi aventura he conocido de cerca, junto a sus mil y una máscaras y armaduras. Si no hubiera sido así, no habría llegado nunca a las conclusiones a las que he llegado. Quizás me habría quedado agarrado a un sencillo nacionalismo de tipo estatalista o, al final, habría llegado a ser parte de un movimiento clásico de izquierda, como muchos antes que yo. Como persona orientada hacia la ciencias sociales, no quiero sacar una conclusión definitiva, todavía tengo la convicción de que nunca habría podido llegar a mis análisis actuales.

Sin embargo, querría subrayar una conclusión fundamental. La verdadera fuerza del espíritu moderno capitalista no se encuentra ni en su dinero ni en sus armas. Su verdadera fuerza es representada por la capacidad de sofocar como por arte de magia en su propio liberalismo todas las utopías, incluida la utopía más reciente y fuerte, la del socialismo. Mientras no consigamos entender cómo la humanidad entera puede ser retenida en el vértigo del liberalismo, incluso la más consciente escuela de pensamiento no podrá ser otra cosa que un lacayo del capitalismo, y qué decir de la posibilidad de combatirlo.

Junto al pueblo kurdo, lucho no sólo por nuestra identidad y nuestra existencia. Nuestra batalla está dirigida también contra la ideología dominante del espíritu moderno capitalista, y busca llevar en Mesopotamia, la cuna de la humanidad, una contribución para la creación de una alternativa que nosotros llamamos «espíritu moderno democrático».

En un contexto de paranoia global de terrorismo, las tentativas del Estado turco de marcar nuestra lucha democrática como «terrorista» para nosotros no son otra cosa que el juego de propaganda que ya conocemos desde hace tiempo. La mentalidad del Estado turco de negar hasta hoy al pueblo kurdo los derechos humanos fundamentales está muy cerca de la mentalidad autoritaria y también fascista que en el siglo XX se implantó en Alemania e Italia.

También hoy el Estado turco practica un genocidio político, económico y cultural con los kurdos, frente a lo cual el pueblo kurdo opone una resistencia dura y organizada. Ante el nacionalismo chovinista y fascistoide que mientras tanto lleva a cabo una cultura de linchamiento allí donde viven los kurdos, sigo en mi búsqueda de una solución pacifica y democrática. Desde 1993 hasta hoy he hecho numerosas propuestas y pasos concretos. El alto el fuego unilateral de 1999, el año de la crisis, mantenido a pesar de los diversos ataques, la retirada de la guerrilla del territorio de Turquía y las delegaciones de paz simbólicas desde Europa y desde los montes Kandil son sólo una pequeña parte de las tentativas de paz. El hecho de que también en 2009 las armas callaran unilateralmente y una delegación de guerrilleros llagara a Turquía desde los montes Kandil debe servir como prueba de la continuidad y de la perseverancia de mis tentativas de paz.

No obstante, la actitud del Estado turco no ha cambiado. Nuestros esfuerzos hacia la paz continúan siendo minusvalorados y son considerados como signo de debilidad. Continúan las operaciones militares y los ataques contra la población. Todas las instituciones estatales siguen gritando: «Liquidadlos». La maniobra diversiva más engañosa la está llevando a cabo el actual Gobierno del AKP, que quiere hacer creer a los estados europeos que trabaja para la democratización y la solución del cuestión kurda.

Es el mismo Gobierno que ha hecho leyes gracias a las cuales las prisiones turcas están llenas de niños kurdos y hace poco, en Sirnak, cinco niños han sido condenados a 305 años de cárcel. Gracias a este Gobierno ha sido posible prohibir el Partido para una Sociedad Democrática (DTP). Y es siempre este Gobierno el que humilla a los kurdos, llevándose esposados a los alcaldes kurdos que ellos han elegido, evocando imágenes de deportaciones en campos de concentración. El pueblo kurdo no dejará nunca de luchar por sus derechos fundamentales. Seguirá organizándose para conseguir la dignidad y una vida libre. Ganará la libertad luchando a través de medios democráticos, pero, también, revindicando el derecho a la autodefensa. No tengo la menor duda. A modo de conclusión de este primer artículo escrito a comienzo del año nuevo, deseo al pueblo italiano un feliz 2010. Ojalá este año pueda llevar a la liberación de los pueblos, de las clases y del sexo oprimidos.

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Un comentario en “Es tiempo de hablar de paz

  1. El fin no justifica los medios. Y la culpa no se hereda.
    Turquía actualmente marcha hacia la democracia y sienta al banquillo a cualquier persona, militar, juez, político, …que se haya valido de medios anti-democráticos e ilegales para lograr sus objetivos. Aún quedan muchas reformas por hacer. Cierto. La democratización es un proceso lento pero avanza. Actualmente además Turquía está llevano a cabo muchas reformas también en la constitución que amparan un sistema democrático. Y dentro de esta línea de democratización, mientras un partido político como la DTP ensalce y no condende el uso de la violencia de la PKK, Turquía, concretamente, el tribunal constitucional turco, deberá ilegalizar ese partido al igual que en España se ilegalizó Batasuna.
    A las personas que tenemos una cultura democrática bien cimentada, memoria histórica y una clara idea de lo que significan los derechos humanos, tu discurso no nos convence. No se ilegaliza un partido simplemente por su ideología sino por sus activiades anti-democráticas y una de ellas es incitar a la violencia y jusitifcar el uso de la misma. DTP no otros tantos partidos curdos ilegalizados (p. ej. HADEP) jamás ha condenado ningún atentado de la PKK y la DTP continúa justificando sus actos terroristas. Por esa simple razón, debe ser ilegalizada. Y si como en el caso de Batasuna, se demuestra financiación ilegal, con más razón. En un estado democrático no cabe la violencia, ni el uso de la fuerza, ni el uso de medios ilegales para imponer un ideal.
    De todas forma, DTP tiene un recurso…Si se considera tratado injustamente por el estado turco y cree que existe una confabulación contra él, existe un órgano independiente, las cortes supremas de derechos humanos, a las que el DTP puede recurrir. ¿Lo ha hecho? No, que yo sepa. Lo que hizo fué llamar a la lucha callejera y se desataron batallas campales… que recuerdan a los actos de la kale borroka en el país Vasco…Asaltos a tiendas, lanzamientos de cócteles molotof, incendios…Curiosa manera de querer defender pacíficamente y democráticamente los derechos de las minoría y buscar la convivencia pacífica entre turcos y curdos.
    Batasuna, por cierto, recurrió a las cortes supremas de derechos humanos y no le dieron la razón.

    Continúo, tienes le desfachatez de acusar al estado y el gobierno turco de no querer resolver la cuestión curda…y cada vez que en vuestros ojos da un paso en falso amenazais con la violencia y matais….¿No será que es justamente vuestra respuesta violenta la que impide solucionar el problema curdo?
    El uso de la violencia y medios anti-democráticos para lograr objetivos democráticos es una falacia y el discurso de mentalidades fascistas. Luchas por los derechos de una minoría “oprimida” violando los derechos de otros. ¿Qué derechos defiendes entonces? Lo que tú defiendes son tus ansias de poder y lo que quieres es lograr la impunidad de tus crímenes …la cuestión curda venida de tu boca es simplemente un discurso falso para calentar las masas, ensalzar la violencia, engendrar odios entre los ciudadanos de Turquía y seguir perpetuando vuestra lucha armada y vuestro negocio corrupto. Y no sueñes con que te den jamás la amnistía, sería un insulto para la democracia. Dictadores y terroristas deben sentarse al banquillo y expiar su culpa en las cárceles. Todos, tanto de un signo como de otro.

    Porque la “guerrilla” kurda, como si simplemente cambiar de término lograra legalizar a ojos de la humanidad el terrorismo de la PKK e encubrir su verdadera violencia y los medios fascistas (por anti-demócráticos) de los que se vale – opresión e eliminación de los que piensan de otra manera – , no es otra cosa que terrorismo o crimen organizado. Se financia ilegalmente con tráfico de armas, de drogas y de inmigrantes, con extorsiones a asilados políticos o trabajadores que emigraron a Europa. Además se ha cebado y seguramente se seguirá cebando en su propio pueblo curdo, en tu “amado Kurdistan”, a cuyos habitantes extorsionabas igualmente, o si se oponían a la lucha, matabas y cuyos hijos menores cedidos voluntariamente o involuntariamente enrolabas en vuestras filas y hacías martires de vuestra causa..¿Quien se va a creer tu discurso? Has violado más derechos humanos de los que estás defendiendo.
    Para terminar, hay un 80% de curdos que desde luego rechaza y condena vuestra lucha armada y prefieren por vías pacíficas y democráticas defender sus derechos, y no sólo los curdos, es la gran mayoría de la sociedad turca que, con un creciente sentido de la democracia, aspira a una convicencia pacífica entre diversas culturas respetando las diferencias. Los derechos humanos los defiende esa sociedad turca, con todos sus partidos democráticos, asociaciones pro derechos humanos, sindicatos,…y no la PKK, que sólo trae muerte, ni la DTP, que sólo engendra odios.

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