The Vigilante Journalist

A principios de este mes [de diciembre] el Tribunal Supremo de Turquía decidió ilegalizar el partido pro kurdo DTP por sus supuestas relaciones con el PKK, [el partido de] los rebeldes armados comprometido en su lucha contra el Estado turco desde 1984. La decisión es opuesta a la campaña de “unidad nacional” lanzada por el partido en el poder AKP para acabar con la guerra de 25 años de duración que se calcula ha costado 40.000 vidas. El veredicto disolvía el partido y prohibía la actividad política durante cinco años a varios destacados dirigentes políticos, una medida ampliamente criticada por los gobiernos occidentales por considerarla antidemocrática. Muchos de los miembros del disuelto partido, incluyendo diputados, se unieron después al partido Partido Paz y Democracia que entonces fue objeto de una serie de redadas en las que muchos miembros destacados del partido también fueron detenidos a lo largo de la semana pasada. Estos acontecimientos sugieren que Turquía no es sincera cuando afirma su deseo de negociar una solución para el problema kurdo, y el Partido Paz y Democracia ha emitido una carta abierta a la comunidad internacional haciendo hincapié en los hechos que considera violaciones de sus derechos humanos básicos:

La mañana del jueves 24 de diciembre de 2009 las fuerzas de seguridad [turcas] llevaron a cabo una operación contra el Partido Paz y Democracia (Barış ve Demokrasi Partisi – BDP). Detuvieron a más de ochenta personas, incluyendo alcaldes y ex diputados. Las detenciones se llevaron a cabo sin respetar los principios legales universales, rompiendo puertas y haciendo redadas arbitrarias en las casas.

Después de que el Tribunal Constitucional ilegalizara el Partido de la Sociedad Democrática el 11 de diciembre de 2009, 94 alcaldes, miembros de las asambleas provinciales y concejales se unieron al Partido Paz y Democracia (BDP) el 23 de diciembre de 2009. Esto provocó que antes de que hubieran pasado 24 horas se llevara a cabo la operación contra el BDP.

Poco después de la clara victoria del Partido de la Sociedad Democrática en las elecciones locales del 29 de marzo de 2009, 53 destacados activistas del DTP – incluyendo a los vice copresidentes del partido – fueron detenidos en una operación emprendida la mañana del 14 de abril de 2009. A pesar de que han pasado ocho meses, estos miembros del partido no han sido juzgados. Es más, no saben de qué están acusados debido a la decisión judicial de impedirles el acceso a sus expedientes de acusación. Hasta el momento el número de políticos kurdos detenidos incluyendo los 53 miembros de la ejecutiva del DTP supera los 500.

Siguiendo con esta injusticia, hoy fueron detenidos por orden fiscal 80 políticos kurdos y representantes de ONG, incluyendo al ex diputado del DEP y copresidente del Congreso de la Sociedad Democrática; Hatip DİCLE, alcalde de la municipalidad del sur, Abdullah DEMİRBAŞ, alcalde de Kayapınar; Zülkif KARATEKİN, ex diputado del DEP y alcalde de Siirt; Selim SADAK, alcalde de Batman; Necdet ATALAY, alcalde de Viranşehir y miembro del Congreso de Autoridades Locales y Regionales del Consejo de Europa; Leyla GÜVEN, alcaldesa de Kızıltepe; Ferhan TÜRK vicepresidente de la Asociación de Derechos Humanos y Muharrem ERBEY.

El gobierno del AKP por una parte ha redoblado su ofensiva contra la voluntad política del pueblo kurdo y por otra ha engañado a la opinión pública kurda e internacional con la retórica de la “apertura democrática”. El Partido de la Sociedad Democrática (DTP), que en las últimas elecciones locales obtuvo casi dos millones y medio de votos, ha sido ilegalizado; se les ha quitado el estato de miembros del parlamento a los dos copresidentes del DTP, a Ahmet TÜRK y a la diputada de Diyarbakır, Aysel TUĞLUK. Como respuesta a estos ataques, los diputados del DTP decidieron en un primer momento renunciar a sus escaños. Pero tras tomar en consideración las peticiones públicas de que no renunciaran, los diputados del DTP revocaron su decisión y en vez de renuncair decidieron seguir insistiendo en la vía política democrática y en una solución pacífica para el problema kurdo por medio de la lucha democrática en el parlamento bajo la bandera del Partido Paz y Democracia, BDP. Esta última redada contra la decisión del DTP es una provocación y esta operación no es independiente del gobierno del [partido en el poder] AKP.

Desgraciadamente, los llamamientos a la sensibilización [frente a esta situación] que hicimos a la opinión pública turca e internacional tras la operación del 14 de abril y la subsiguiente ilegalización del DTP no se han tenido suficientemente en cuenta y han continuado los ataques contra la voluntad política del pueblo kurdo. Como BDP, queremos compartir una vez más nuestra preocupación de que estos ataques ahonden la atmósfera de caos y de crisis en Turquía y de que aumente la violencia. La solución no es detener y arrestar a los representantes de la voluntad política del pueblo kurdo, sino reconocer esta voluntad y aceptar a sus representantes como negociadores para una solución. Tenemos la responsabilidad de advertir a la opinión pública turca e internacional. La idea de una solución del problema kurdo sin los kurdos que tiene el gobierno del AKP está arrastrando a Turquía a una guerra. Esta tensión en Turquía influirá negativamente en todo el mundo, y especialmente en Oriente Medio. En este sentido creemos que es esencial que la opinión pública adopte una actitud de apoyo a la democracia y que se incluya la voz del pueblo kurdo ante estos injustos ataques. Pedimos a la opinión pública mundial que alce su voz y sea solidaria para lograr que acaben inmediatamente estas operaciones contra el BDP y las ONG.

Fuente: http://vigilantejournalist.com/blog/archives/1394

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

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