Intervención de Javier Bogantes, Director del Tribunal Latinomericano del Agua, tras la lectura del veredicto del Tribunal Internacional del Agua, Audiencia de Estambul (Turquía) el 14 de marzo, 2009.

Javier Bogantes. Blog de Turquía

El proceso de la globalización ha dado prioridad al mercado, el beneficio y el mercantilismo. Nosotros, cuantos creemos en la posibilidad de una auténtica justicia y una real democracia, buscamos fortalecer nuestros instrumentos para alcanzar democracias más efectivas que nos conduzcan hacia un espíritu internacional basado en la protección de la naturaleza y el agua como condición esencial para el desarrollo económico.

Perder la seguridad ecológica significa la catástrofe social y medioambiental. Una catástrofe que se ha hecho evidente en este momento de la historia. En los últimos años grandes regiones de la tierra han sido devastadas por incendios, inundaciones, erosión y deforestación.

Debido a esto, hay demasiada personas que padecen hambrunas, sequías y enfermedades. La merma en la seguridad hídrica genera la pérdida de las condiciones de salubridad, el sufrimiento y la desnutrición de miles de millones de personas en el planeta. El mercado y la globalización económica se muestran como un movimiento perverso que, no sólo causan la pérdida de sostenibilidad y la reducción de los recursos hídricos, también ocasionan la desaparición de sistemas, estructuras y flujos económicos así como la relación de éstos con la vida en la tierra. No deberíamos olvidar que esa seguridad es un asunto ecológico, sanitario, social, cultural, humanitario y político.

En este sentido, mediante el Tribunal Internacional del Agua organizado en Estambul hemos conseguido un mejor entendimiento de que el agua es un vínculo esencial con la naturaleza.

Este Tribunal, abierto durante los últimos días en Estambul para conocer diversos casos sobre problemas con el agua, es una corte ética, científica y técnica. Esto quiere decir que sus veredictos están basados en análisis y formulaciones expresadas en convenios, declaraciones y acuerdos internacionales que estructuran un sistema global ético. La preservación de la Tierra depende de esta escala de valores.

Los casos presentados se han basado en investigaciones y pruebas. Estas evidencias fueron analizadas por expertos con el fin de alcanzar conclusiones para cada caso. Algunos de ellos llegaron hasta este Tribunal después de haber pasado por la justicia ordinaria sin ningún resultado. Los veredictos pronunciados por este jurado buscan que las autoridades, empresas y entidades financieras envueltas en las denuncias lleguen a darse cuenta y se sientan involucradas. Siempre es una tarea compleja hallar soluciones para estos conflictos y hacer propuestas que lleven la justicia e impidan daños adicionales en los ecosistemas y para la gente.

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