Antonio Cuesta. Blog de Turquía

Washington ha comenzado a negociar con el gobierno de Ankara una posible retirada de sus tropas en Iraq a través de suelo turco. Así lo aseguró ayer un miembro del gobierno turco al diario Today’s Zaman, cercano al ejecutivo conservador que dirige Recep Tayyip Erdogan.

Desde la llegada a la presidencia estadounidense, Barack Obama parece haberse tomado en serio su promesa electoral de retirar los 142 mil soldados desplegados en Iraq en el plazo de 16 a 23 meses, barajando para ello la posibilidad de llevarse a cabo por Turquía.

Por lo publicado en el diario turco, el gubernamental Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) podría permitir la salida de las fuerzas terrestres de EEUU vía Turquía, sin fijar un plazo concreto, utilizando para ello las ciudades costeras de Adana e Iskenderun cercanas al paso fronterizo de Habur.

En las negociaciones preliminares entre ambos gobiernos, Ankara pretende una retirada gradual de las tropas toda vez que la estabilidad aún no está garantizada en la país árabe, y ello puede perjudicar a Turquía.

De acuerdo al plan estadounidense, del total de fuerzas destacadas en Iraq 30 mil soldados serían trasladados a Afganistán y el resto comenzarían a ser repatriados entre el 30 de junio del presente año y el 31 de diciembre de 2011, fecha en que finalizaría la operación. La administración norteamericana busca la forma de sufrir las menores bajas posibles que, hasta el momento y según los datos oficiales, ascienden a 4.238 muertos a manos de la resistencia iraquí desde que comenzó la invasión en marzo de 2003.

Moción parlamentaria

Para materializar el acuerdo numerosos diputados turcos han reconocido la necesidad de que éste cuente con el aval de la Asamblea Nacional. Así, los parlamentarios Vahit Erdem y Nihat Ergün (del AKP) aseguraron que los EEUU no tienen otra opción dadas las actuales circunstancias en Iraq y, por tanto, la necesidad de que Turquía permita el paso de las tropas norteamericanas en su repliegue.

Pese a ello, políticos y analistas recuerdan la negativa del parlamento turco, el 1 de marzo de 2003, a utilizar el territorio nacional y su espacio aéreo para la invasión de Iraq. En aquella ocasión la oposición de 250 de los 533 diputados de la Asamblea Nacional, obligó a los EEUU a cambiar de planes e iniciar su guerra por el sur de Iraq.

Ahora, sin embargo, la perspectiva de una retirada sería aceptada favorablemente por los parlamentarios aunque 75 diputados de origen kurdo, pertenecientes al AKP, al Partido Republicano del Pueblo (CHP) y del Partido de la Sociedad Democrática (pro-kurdo), mantienen sus reservas pues consideran que ello podría generar inestabilidad en el país.

Nurettin Aktas, electo por el AKP, dijo que “es imposible que los EEUU hagan planes en la región sin la ayuda de Turquía. EEUU no tienen más opción que retirar sus tropas vía Turquía. Pero no creo que puedan hacerlo completamente. En ese caso -explicó- Turquía no debe permitir que utilice el suelo turco para una retirada parcial. Si no, el caos se apoderará de Iraq”.

Otro diputado del AKP, Suat Kiniklioglu, expresó su convencimiento de que el parlamento turco no se negará esta vez, pero recordó que “lo que pide Turquía es un plan de retirada gradual (…) que [EEUU] no eche a perder el actual equilibrio en Iraq y que deje que los oficiales iraquíes consigan asegurar su propia seguridad a fin de que no sea necesaria una intervención externa para restaurar la estabilidad”.

El mayor temor de Ankara es que el abandono de EEUU provoque la división de Iraq y el surgimiento de un Kurdistán independiente. Estas reticencias se vieron reforzadas tras la reciente visita a Ankara del ministro de Asuntos Exteriores de Iraq, Hoshyar Zebari, de origen kurdo. Zebari dejó entrever su recelo sobre una posible pronta retirada de las fuerzas estadounidenses y pidió que durante 2009 no hubiese un importante repliegue de tropas.

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