Antonio Cuesta. Blog de Turquía

Políticos, intelectuales y organizaciones sociales turcas exigieron hoy al gobierno de Recep Tayyip Erdogan que adopte medidas contra Israel y se deje de palabras.

Durante los últimos días numerosos artículos y comunicados difundidos por medios de prensa pidieron desde el cese completo de relaciones diplomáticas, militares y económicas con Israel hasta la adopción de sanciones contra Tel Aviv.

Pese a la intensa actividad diplomática del primer ministro turco, una veintena de asociaciones de abogados de todo el país emitieron un comunicado en el que se asegura que “los mensajes de condena contra Israel no son suficiente”.

Igualmente demandaron sanciones económicas y políticas contra el estado hebreo, la retirada de su embajador y todos los funcionarios destinados en Turquía, así como el retorno del embajador turco en aquel país.

Los abogados consideraron que Turquía debería ofrecer a los palestinos apoyo moral y económico.

Por su parte Numan Kurtulmus, el líder del islamista Partido de la Felicidad (SP), expresó al diario Zaman su apoyo a la ruptura de todo tipo de relaciones con Israel y pidió a Erdogan que, a través del Consejo de Seguridad de la ONU, se trabaje para frenar la guerra contra Gaza.

Kurtulmus también sugirió la creación de un puente aéreo que pudiera traer a palestinos heridos a Turquía, y afirmó que los responsables israelíes de la masacre deberían ser juzgados por “genocidio” por un tribunal internacional.

A su vez Onur Öymen, vipresidente del Partido Republicano del Pueblo (CHP) principal grupo de la oposición, apoyó la posibilidad de un embargo económico contra Israel si con ello se forzaba a cambiar su política de guerra.

Valoró la mediación de Erdogan, pues “un acercamiento equilibrado es clave en la diplomacia”, animándole a ampliar su perspectiva sobre el conflicto pues si bien su gira incluyó varios países de la región, éstos no tienen la suficiente influencia sobre Israel.

En este sentido, recordó que hay instituciones internacionales más poderosas con las que trabajar para ese fin.

Mientras tanto, las manifestaciones diarias continúan en distintas ciudades del país y se inició una campaña de boicot sobre los productos israelíes o los que destinan parte de sus ingresos para ayudar al Estado hebreo.

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