Andrés Mourenza (El Periódico)

El Parlamento turco aprobó el sábado por abrumadora mayoría dos enmiendas constitucionales que facilitarán el acceso de las estudiantes con velo a la universidad. En total, 411 diputados del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista moderado), el Partido de Acción Nacionalista (MHP, ultraderechista) y el grupo parlamentario de los nacionalistas kurdos, apoyaron la reforma mientras que 102 parlamentarios de los partidos laicistas se opusieron.

Las enmiendas consisten en añadir a la Constitución que “nadie puede ser privado, bajo ningún concepto, del derecho a la educación” y que “el Estado turco garantizará la igualdad en el acceso a los servicios públicos”.

Sin embargo, el problema del velo dista mucho de quedar resuelto. Desde el aspecto formal, porque aún falta la aprobación del presidente de la República –el también islamista moderado Abdulá Gül, que se da por hecha– y la modificación de la ley de educación superior. Además, el opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP) anunció que interpondrá un recurso de inconstitucionalidad. Y no es una cuestión baladí, ya que los jueces del Constitucional son, junto a militares, rectores y parte de la burguesía, integrantes de la llamada élite laica, férrea opositora al Gobierno. Si el Constitucional decidiera que las enmiendas a la Carta Magna son contrarias al artículo –inmodificable por ley– del laicismo, echaría por tierra la reforma.

Otros problemas

Otra cuestión son los problemas que podría acarrear el definitivo fin de la prohibición del velo en las universidades. “¿Cómo se podrá impedir a las mujeres que han estudiado con el velo que lo lleven cuando trabajen en el sector público?”, se preguntó el líder del PRP, Deniz Baykal, quien consideró la iniciativa del velo un “ataque al laicismo”, como criticaron las decenas de miles de personas que se congregaron ayer en una plaza cercana al Parlamento de Ankara, en una protesta organizada por 76 organizaciones feministas.

Sin embargo, el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan ha dejado bien claro que la liberalización del uso del velo solo afectará a las universidades, no así a la educación primaria o secundaria o la Administración pública. Más de 3.500 profesores universitarios han firmado estos días un manifiesto a favor del libre uso del velo en la universidad ya que “no se pueden crear diferencias entre los estudiantes por razón de religión, creencia, pensamiento, raza o sexo”. También han criticado el modo de proceder del PJD intelectuales liberales que habían defendido otras reformas del Gobierno.

Alianza con el MHP

“El tema del velo era una parte del problema de las libertades en Turquía pero no es el único. Se debería haber esperado a la nueva Constitución que hubiese colmado todas las necesidades de libertades civiles, incluido el tema del velo. Pero el AKP ha buscado una alianza con los neofascistas del MHP, que es contrario a que se redacte una Constitución civil (en sustitución de la vigente, impuesta por los militares en 1982)”, explicó a este diario el columnista Cengiz Aktar.

La ley de educación superior aún conserva el tufo castrense de la Junta Militar que la impuso en los años 80 y establece que el objetivo de las universidades es formar a los alumnos en “la lealtad al nacionalismo de Atatürk”, “la conciencia del privilegio de ser turco” y “la devoción completa a la familia, el país y la nación”, entre otros principios. “La principal lucha debería ser por la libertad en las universidades. Y la libertad en el modo de vestir solo puede derivarse de esa lucha”, declaró al diario Sabah el escritor Mehmet Altan, tras negarse a firmar el manifiesto a favor del levantamiento de la prohibición del velo. Pero lo cierto es que, según una encuesta del instituto demoscópico KONDA, el 68% de los turcos aprueban el libre uso del velo en las universidades y tan sólo el 16,7% se oponen.

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