AFP, DPA, Reuters y The Independent

Más de 200 familias huyen de sus hogares

Al menos 50 aviones turcos bombardearon el domingo poblaciones del norte de Irak que supuestamente servirían de refugio a los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en una operación que, según fuentes militares turcas, contó con ayuda de Estados Unidos y costó la vida a siete personas además de provocar la huida de un centenar más.

“La noche pasada las fuerzas armadas turcas llevaron a cabo un ataque aéreo contra objetivos de la organización terrorista en el norte de Irak”, anunció el primer ministro Recep Tayyip Erdogan en un discurso transmitido por televisión.

Calificó la operación de un “éxito”, y reiteró que usará todos los medios diplomáticos, económicos y militares a su alcance para derrotar a los rebeldes.

El jefe del ejército, Yasar Buyukanit, reveló que Ankara contó con información de la inteligencia estadounidense para el ataque, ya que Estados Unidos dio permiso para entrar al espacio aéreo iraquí. En la ofensiva fueron utilizados al menos 50 aviones.

Sin embargo, un oficial de la embajada estadunidense en Ankara no identificado por Reuters desmintió las declaraciones de Buyukanit, al señalar que “nosotros no aprobamos esta decisión. No está en nosotros autorizar. No obstante, fuimos informados antes”.

Las poblaciones atacadas se encuentran cerca de Qandil, al nordeste de Irak, que sirve de refugio al PKK.

Según un comunicado del ejército turco, los bombardeos tuvieron como objetivo “las regiones de Zap, Hakurk y Avasin, así como el macizo de Qandil”. El PKK indicó en una nota publicada en Internet que siete personas, entre ellos dos civiles, murieron. “En los ataques, cinco guerrilleros y dos civiles se convirtieron en mártires”, además señaló que resultaron heridos “muchos civiles, incluidos niños y mujeres”.

El vocero de los peshmergas (las fuerzas de seguridad de la región autónoma del Kurdistán iraquí), Jabbar Yawa, aseguró que los bombardeos destruyeron varios puentes que unen poblaciones ubicadas en una zona muy escarpada y de difícil acceso.

Abudallah Ibrahim, gobernador de la localidad de Sankasar, indicó que 200 familias huyeron de sus hogares y “se han refugiado en localidades vecinas”.

El canciller turco, Ali Babacan, desmintió que las áreas bombardeadas estuvieran pobladas por civiles y dijo que hay que confiar “en la versión de las fuerzas armadas turcas”. El ataque de este domingo es el segundo en el mes.

Turquía, que trata de expulsar al PKK de sus refugios al norte de Irak, ya realizó una primera operación militar, el pasado primero de diciembre, contra grupos rebeldes.

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