Antonio Cuesta. Estambul

En su edición de ayer domingo, la cadena de televisión española Antena 3 ofreció una breve información sesgada y tendenciosa sobre Turquía, cuyo único objeto evidente fue el de criminalizar una protesta realizada en Diyarbakir, la ciudad más importante del sureste de Turquía de mayoría kurda.

La manifestación, que reunió a decenas de miles de personas, había sido convocada ante la amenaza de la justicia turca de ilegalizar el Partido de la Sociedad Democrática (DTP), pro-kurdo.

La crónica de Antena 3, ilustrada con algunas fotos y una escueta secuencia de vídeo, decía textualmente:

Las fuerzas han tenido que actuar en Turquía para disolver una concentración a favor de la independencia de los kurdos. Los manifestantes, que fueron dispersados con contundencia, coreaban consignas del Partido Kurdo de los Trabajadores. Formación política prohibida en Turquía. En los últimos veinte años han perecido más de treinta y siete mil personas a causa de este conflicto.

A tenor de esta noticia no se puede saber cuándo ni dónde sucedieron los disturbios, ni la verdadera información relativa a la convocatoria, ni las consecuencias que tuvo la brutal carga policial.

Lo cierto es que la manifestación fue convocada ayer, domingo, contra el intento de ilegalización del DTP, después de que el pasado viernes el Tribunal Constitucional de Turquía decidiera admitir a trámite la denuncia contra este partido por pedir un marco autonómico, que no la independencia, para el país y las sospechas de tener vínculos con la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Más de 40 mil personas iniciaron una marcha en la que condenaron las amenazas turcas de llevar a cabo una operación militar en el norte de Iraq y pidieron una solución pacífica al conflicto kurdo.

En declaraciones a la agencia Reuters, el parlamentario del DTP Selahattin Demirtas aseguró que con esa convocatoria trataban de decir Basta, “basta de negar a los kurdos, basta de intentar solucionar los problemas con operaciones militares”.

En la misma línea se expresó Kadri Yildirim, miembro del DTP, quien afirmó: “estamos aquí para detener las matanzas en nuestro país, para acabar con las lágrimas de las madres turcas y kurdas, para consolidar la paz y la fraternidad”.

El DTP ha rechazado en numerosas ocasiones la violencia, y aboga por el reconocimiento de los derechos políticos y culturales de los kurdos mediante medios políticos y democráticos. Pese a ello, sus 20 parlamentarios se encuentra bajo investigación y el partido podría ser ilegalizado.

Sin embargo, durante la manifestación de ayer, las fuerzas antidisturbios trataron de disolver a los participantes con gases lacrimógenos, cañones de agua, porras y escudos. Como consecuencia de ello, algunas personas lanzaron piedras contra la policía y realizaron barricadas con neumáticos quemados. Hubo numerosos heridos y docenas de detenciones.

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