Antonio Cuesta. Estambul

Un ataque de rebeldes kurdos contra una patrulla del ejército turco causó hoy la muerte de al menos 16 soldados y otros tantos heridos, según informó la agencia de noticias Anatolia. Por su parte la agencia kurda Firat añadió otros 10 soldados que habrían sido secuestrados por la guerrilla. Sin embargo, el Estado Mayor del Ejército sólo reconoció la pérdida de 12 militares mientras aseguró haber acabado con 32 atacantes.

En consecuencia, el primer ministro, Recep Tayyib Erdogan, convocó de urgencia para esta noche una reunión con los más altos dirigentes civiles y militares del país para decidir “qué tipo de medidas adoptar”.

El asalto, llevado a cabo por miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), tuvo lugar en las inmediaciones del pueblo de Daglica en la provincia montañosa de Hakkari, fronteriza con Irán e Iraq, según un informe oficial.

La acción militar coincidió con el inicio en Turquía de una votación en referéndum sobre reformas constitucionales, entre ellas la elección del presidente de la república mediante sufragio universal y el recorte de su mandato de siete a cinco años.

Sucede, además, a denuncias acerca de un cañoneo esta madrugada del ejército turco contra las zonas de Zajo y Al Emadiya, en la provincia iraquí de Dahuh. Según la agencia Aswat al Iraq, unos 85 obuses de mortero cayeron sobre los pueblos de la zona sin que causaran víctimas.

En cuanto al presunto ataque del PKK, se trata de la primera operación de la guerrilla kurda desde que el pasado miércoles el parlamento turco autorizara incursiones militares por un año en el norte de Iraq para atacar las bases de la ilegalizada formación política.

Turquía cree que en esa zona se refugian unos tres mil 500 milicianos del PKK, y que desde allí lanzan ataques contra territorio turco.

En una entrevista televisada el pasado viernes, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, hizo una llamada a Washington y Bagdad para que pusieran fin a la actividad del PKK en Iraq, y recordó que Ankara estaba preparada para operaciones transfronterizas.

El ejército turco tiene desplegados unos 100 mil soldados en la frontera con Iraq desde la primavera boreal pasada, a la espera de la orden de cruzarla.

La administración norteamericana se opone a una intervención unilateral por parte de Turquía al temer que pueda desestabilizar sus propias operaciones en Iraq.

A su vez, los dirigentes de la región autónoma kurda del norte de Iraq anunciaron que enfrentarán cualquier incursión militar en su territorio.

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