Andrés Mourenza. Estambul
http://noticiasdesdeturquia.blogspot.com/2007/10/el-asesinato-de-hrant-dink-en-los.html

El principal acusado del asesinato del periodista turco de origen armenio Hrant Dink, el joven de 17 años Ögün Samast, declaró ayer durante la segunda vista del juicio sentirse “arrepentido” y aseguró haber sido utilizado por otro imputado, Yasín Hayal. Según los analistas, ésta es sólo la punta del iceberg de la trama.

Hasta ahora se sabe que Yasín Hayal adoctrinaba y practicaba tiro con un grupo de chavales de Trebisonda. También, que desempeñó funciones como encargado del té en la sede del partido ultranacionalista de la Gran Unión, donde había conocido a Erhan Tüncel, uno de los personajes más enigmáticos de la trama por ser informador de la policía. Hayal fue quien ofreció el arma e instó a Samast a matar al “traidor” Dink.

Llamada inquietante

El 19 de enero, dos horas después de que Hrant Dink fuese derribado por una bala traidora, sonó el móvil de Tüncel. “¿Cómo estás, capitán?”. Era Muhittin Zenit, miembro de los servicios secretos y el hombre que lo había contratado como informador. “¿(Dink) ha muerto?”, le preguntó Tüncel haciéndose el ignorante. “Claro”, respondió el policía secreta. “No creo que tenga que ver con nosotros, pero habría que felicitar al que lo ha hecho”, dijo Tüncel. “Eso desde luego”, concluyó el policía.

Tras la revelación en la prensa de estas conversaciones que demuestran que la policía conocía el plan del asesinato, Interior ha decidido investigar las cintas. Unas horas después de su conversación telefónica, Tüncel se dirigió a la Dirección de Seguridad, donde fue retenido durante medio día. Allí se le registró y se borró su tarjeta del móvil. “¿Qué sucedió, de qué hablaron? No lo sabemos, no ha quedado prueba de ello”, criticó ayer el diario Radikal.

Imágenes borradas

Poco después se capturó a Samast, el supuesto autor material del disparo y que fue tratado como un héroe por los policías, que no dudaron en grabar un infame vídeo del momento. Su detención fue posible gracias a las imágenes grabadas por una cámara de seguridad entregadas a la policía el mismo día del crimen. Pero ahora se han borrado los trozos que corresponden a la mañana del 19 de enero, según denuncian los abogados de la acusación particular. Fethiye Çetin, abogada de la familia Dink, culpa además a la policía de la obstaculización a la investigación así como de la destrucción de pruebas.

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