Antonio Cuesta. Estambul

Un día después de la elección de Abdullah Gül como Presidente de la República, académicos e intelectuales progresistas expresaron sus impresiones sobre el papel del nuevo mandatario y su relación con el ejército.

En declaraciones recogidas por la agencia independiente Bianet, Mithat Sancar, profesor de la Universidad de Ankara, consideró que la cúpula militar ve el palacio presidencial de Çankaya como un área de su dominio y de ahí la controversia sobre quien debía ocuparlo.

Tras el nombramiento de Gül el ejército cambiará de táctica, aseguró, y utilizará medios indirectos, “en lugar de forzar al presidente para que haga lo que desean, no le permitirán que actúe en contra de sus criterios”. Al tiempo recordó el modo en que la oficina presidencial y la constitución fueron remodeladas tras el golpe de Estado militar de 1980 con el fin de mantener la República bajo el control de sus “guardianes”.

Para la doctora Serpil Sancar, del Centro de Estudios sobre la Mujer de la Universidad de Ankara, el desacuerdo sobre la presidencia estaría relacionado con la definición de la identidad y el significado del Jefe del Estado, y quién es el que debe fijar la norma.

Sin embargo Koray Caliskan, profesor en la Universidad del Bósforo (Estambul), atribuyó la polémica a meros símbolos, tales como que la mujer del presidente use velo, pues en realidad “el AKP (partido en el gobierno) y el ejército no son tan diferentes ideológicamente”.

En la misma línea se expresó el académico y escritor Tanju Tosun, para quien el pragmatismo del AKP se mueve entre el apoyo de su burguesía (musulmana) y los límites que eviten un enfrentamiento con los principales agentes del sistema.

Incluso hubo quien afirmó, como Fikret Baskaya, que esta elección presidencial agrada a los grandes capitalistas y al imperialismo de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Baskaya, un escritor que ha pasado por la cárcel fruto de su compromiso político, vaticinó que esta circunstancia moverá al gobierno hacia el centro y que desde la perspectiva del poder el partido mantendrá a las masas ocupadas y engañadas.

Igualmente Yavuz Önen, presidente de la Fundación Turca de Derechos Humanos (TIHV), consideró que la polémica desatada sobre Cankaya “eclipsó los problemas vitales” y que con Gül en la presidencia el AKP perfeccionará su modelo económico neoliberal que favorece al capitalismo y a la derecha social.

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