El proyecto trata de facilitar la expasión de las inversiones del capital israelí

Antonio Cuesta. Estambul

El gobierno de Ankara presentó hace unos días una nueva propuesta, con la que pretende tender puentes de acercamiento entre palestinos e israelíes, y que consiste en crear una zona franca en el antiguo sector industrial israelí de Erez.

La iniciativa, denominada “Industria para la Paz”, surgió de la Unión de Cámaras de Comercio y Bolsas de Turquía (TOBB) y pretende revitalizar la Zona Franca Industrial de Palestina. Para ello la asociación de empresarios crearía y gestionaría una “isla económica”, conectada sin trabas ni interrupciones a los mercados mundiales, que administrativamente funcionara como suelo turco y ofreciera trabajo a la población de Gaza.

El proyecto ahora presentado se apoya en la cesión del suelo por parte palestina, un protocolo de seguridad y facilidad comercial por parte israelí, y el aprovechamiento de acuerdos internacionales que permitirán acceder a mercados con aranceles e impuestos preferentes.

TOBB aseguró contar con el acuerdo de las partes y avanzó que la seguridad exterior estaría a cargo de la Guardia Presidencial dependiente de la Autoridad Nacional Palestina.

Según explicó Rifat Hisarciklioglu, presidente de la institución comercial, “el convenio tripartito asegura el flujo ininterrumpido de mercancías fuera de la zona a través de un puerto de salida en Israel”.

Esperan un resultado positivo, pero falta confirmar si Israel permitirá una vía rápida de salida para los productos o si éstos seguirán el tráfico rutinario de la Franja de Gaza, con largos trámites de seguridad y administrativos hasta llegar a puerto. Además queda por aclarar quien invertirá todo el dinero que hace falta para poner en pie todas las infraestructuras derribadas.

Gestionada en el pasado por empresarios hebreos, la zona de Erez fue abandonada tras la retirada israelí de Gaza, y posteriormente destruida e inutilizada por los bombardeos del tsahal. El hundimiento económico de esta zona dejó en graves apuros a la población palestina, al borde del desastre humanitario según la ONU, que sufre además el castigo añadido de encontrarse aislada de sus compatriotas de Cisjordania.

Relaciones con Israel

La reciente visita del primer ministro israelí Ehud Olmert a Turquía ha dejado patente la importancia que tiene este país dentro de la estrategia que los Estados Unidos planean para la región.

La propuesta del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, para mediar en el conflicto abierto en Jerusalén a propósito de las obras en la Explanada de las Mezquitas, es una evidencia en este sentido. Los israelíes aceptaron que un equipo de técnicos turcos visite el lugar y certifique ante los demás países musulmanes si existen o no problemas técnicos para llevar a cabo el proyecto previsto.

Turquía, un país de mayoría musulmana pero con un régimen laico, cuenta con la confianza tanto de árabes como de israelíes. Si bien fue una de las primeras naciones en reconocer al Estado de Israel en 1949, también lo hicieron con la Autoridad Nacional Palestina en los ochenta, algo que otros muchos países que igualmente mantienen relaciones con el Estado sionista aún no han hecho.

Sus guiños hacia los palestinos, no enturbian sus relaciones con la entidad sionista. Un buen ejemplo se vivio el pasado año tras la victoria electoral de Hamas. El gobierno de Erdogan recibió a una delegación de este partido mientras desde Europa llovían amenazas y el bloqueo de la ayuda económica para Palestina por haber elegido erróneamente.

Lo que queda oculto

Ahora bien, más allá de estas diferencias públicas Turquía e Israel, con la tutela de Estados Unidos, están llevando a cabo acuerdos económicos y militares de largo alcance en la región.

Sobre los primeros: el proyecto de oleoducto Ceyhan-Ashkelon, la construcción de un acueducto para facilitar 50 millones de metros cúbicos de agua por año a Israel durante un período de 20 años, y la nueva iniciativa industrial para Gaza, entre otros, constituyen piezas de un plan global ante la necesidad que tiene el capital israelí de invertir en la zona.

En la misma línea se sitúan las deslocalizaciones de las empresas israelíes, antes establecidas en territorios palestinos y ahora en Jordania.

La “Triple Alianza”: EEUU, Israel y Turquía

Desde el punto de vista militar la alianza triangular entre Estados Unidos, Israel y Turquía, establecida desde la presidencia de Bill Clinton, coordina las decisiones del mando militar de estos países en relación al denominado “Oriente Próximo ampliado”.

Basada en estrechos vínculos militares, esta coalición ha trabajado ampliamente en la planificación y preparación de ataques aéreos estadounidenses contra Irán, desde mediados de 2005.

En fechas más recientes -apenas una semana antes del bombardeo israelí sobre Líbano- EE UU y Turquía firmaron un documento denominado de “Visión compartida”, en el que se confirmaba esa triple alianza, y donde se describía la relación entre Washington y Ankara como “caracterizada por fuertes lazos de amistad, alianza, confianza mutua y unidad de visión”, compartiendo “el mismo conjunto de valores e ideales en nuestros objetivos regionales y globales: la promoción de la paz, la democracia, la libertad y la prosperidad”.

Pero más importante que lo anterior era el explícito e inquebrantable apoyo que Turquía brindaba a la “guerra contra el terrorismo” de Estados Unidos. Lo cual significa, en la práctica, que Ankara apoyará a Israel en su derecho a la “autodefensa”.

El documento define el alineamiento estratégico y militar de Turquía en la región del Oriente Próximo ampliado y Asia Central tal como es definida en la “Iniciativa de Oriente Próximo ampliado” de Washington:

“[El acuerdo de Visión compartida] impulsará la democracia y la estabilidad en Iraq, el Mar Negro, el Cáucaso, Asia Central y Afganistán” [así como apoyará] “esfuerzos internacionales orientados a resolver el conflicto de Oriente Próximo; fomentando la paz y la estabilidad mediante la democracia en la Iniciativa del Oriente Próximo ampliado; asegurando la seguridad energética, fortaleciendo las relaciones transatlánticas y realzando el entendimiento entre las religiones y las culturas. (Turkish Daily News, 6 de julio 2006).

Una información más detallada en:
La triple alianza: USA, Turquía, Israel y la Guerra contra Líbano
Michel Chossudovsky
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=36185

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