Antonio Cuesta. Estambul

El drama de la guerra es también negocio para entidades como el Fondo de Pensiones de las Fuerzas Armadas turcas (OYAK) que duplicó sus beneficios tras la invasión de Iraq, informó hoy la agencia Firat.

Desde abril de 2003, y favorecida por las concesiones de los Estados Unidos, OYAK vio aumentar sus ganancias de manera notoria gracias a los proyectos de reconstrucción emprendidos en el Kurdistán iraquí.

Según publicó la agencia de noticias, las ventas de la institución militar pasaron de 4 millones 640 mil dólares en 2003, a 7 millones 670 mil en 2005 y se estima que el volumen comercial en la actualidad se encuentra por encima de los 14 millones de dolares.

Desde el establecimiento de la potencia ocupante, se encargó de la mayor parte de los proyectos en la zona norte del país, utilizando para ello numerosas subcontratas y apoyándose y colaborando con la administración autónoma de Barzani.

Las actividades de OYAK, fundada en 1961 y propiedad del ejército turco, están en sintonía con los proyectos militares en Iraq, denunció el periódico Sol, y es notorio el apoyo que éstos prestan a Barzani tanto política como económicamente conforme a la política estadounidense.

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