Antonio Cuesta. Estambul

La prensa de Turquía recogió hoy las declaraciones del Ministro de Relaciones Exteriores, Abdullah Gül, en las que mostró la disposición de Ankara para reformar el polémico artículo 301 del código penal.

Cuestionado desde su aprobación, en junio de 2005, el epígrafe establece penas de cárcel de hasta tres años por “denigrar públicamente la identidad nacional turca”.

Por ese motivo fue condenado Hrant Dink, el periodista de origen armenio recientemente asesinado en Estambul, y su persona se convirtió en objetivo para los sectores más ultranacionalistas del país.

Un día después del multitudinario entierro de Dink, muchos en Turquía comenzaron a cuestionar la modificación o derogación de ese apartado del código penal, y miles durante la marcha portaban carteles en los que se podía leer “301 asesino”.

Incluso el canciller turco llegó a asegurar que el gobierno veía problemas en la actual redacción del artículo y que por ello consideraban la necesidad de cambiarlo, para lo cual hablarían con las asociaciones de periodistas, de abogados y de derechos humanos.

Sin embargo, el periódico Radikal llamó la atención sobre el hecho de que mientras Gül realizaba tales afirmaciones, el ministro de Justicia, Cemil Çiçek, rehusó hacer comentarios a la prensa sobre ese extremo, lo que llevó al rotativo a afirmar que “las promesas no son suficiente”.

En el mismo sentido se expresó el columnista del diario Referans, Cengiz Çandar, al recordar que en junio del pasado año, el canciller ya realizó unas declaraciones similares, por lo que su repetición no pasaba de ser decepcionante.