Antonio Cuesta. Estambul

Medios de prensa cuestionaron hoy las afirmaciones del jefe de la policía de Estambul, Celalettin Cerrah, en el sentido de que no existía ninguna motivación política ni organización tras el asesinato del periodista Hrant Dink.

Sin embargo tras las primeras investigaciones ya quedó claro de que el principal sospechoso y algunos otros detenidos, entre ellos el probable inductor del crimen Yasin Hayal, estarían ligados a una organización de extrema derecha denominada “el Hogar de Alperen”.

Precisamente este último amenazó hoy al escritor, y reciente premio Nobel, Orhan Pamuk mientras era conducido por la policía al Tribunal Penal de Estambul.

Además según la documentación incautada, también existirían estrechas relaciones entre ese grupo y el Partido de la Gran Unidad (BBP, por sus siglas en turco), de ideología fascista, y del que procede la organización paramilitar de los “Lobos Grises”.

Estas y otras cuestiones han evidenciado para muchos analistas políticos los vínculos ocultos entre este partido y determinados sectores del Estado, explicándose de ese modo las vagas declaraciones policiales, las contradictorias afirmaciones del líder del BBP y las tentativas para proteger a éste.

Durante días, los medios de comunicación estuvieron alimentando una imagen del principal sospechoso en la que no aparecían ni las motivaciones para el crimen cometido ni sus vínculos con el grupo de los “Lobos Grises”.

Esta organización, responsable de miles de muertes desde hace años, siempre contó con una velada protección desde altas instituciones del Estado y por lo que se ve continúa disfrutando de ella.

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