Antonio Cuesta. Estambul

Hoy comenzó oficialmente en esta ciudad el proyecto para la construcción de un túnel subterráneo que cruzará el estrecho del Bósforo, facilitando de esta manera el tráfico rodado entre los continentes europeo y asiático.

El inicio de este desafío para la ingeniería civil lo marcó el Ministerio de Transportes turco con la distribución de los pliegos de condiciones para las empresas interesadas en la realización de la obra.

El responsable de esta cartera ministerial, Binali Yildirim, informó a la prensa que el plazo para la presentación de ofertas finalizará el próximo 12 de junio, y para la construcción del túnel está previsto, en principio, un periodo de tres años.

El subterráneo tendrá dos pisos, uno para cada sentido, podrá ser usado sólo por vehículos ligeros, y deberá facilitar el tránsito de, al menos, 25 millones de automóviles al año. La longitud del mismo será de 5,4 kilómetros y de ellos, 3,3 corresponderán a la parte submarina.

El ministro aseguró que su departamento había llevado a cabo un estudio preliminar que mostraba la viabilidad de este proyecto tanto desde el punto de vista técnico como desde criterios económicos y de rentabilidad. También facilitó las cifras del tráfico en Estambul, una ciudad con un muy complicado panorama vial, recordando que ésta constituye el centro comercial, industrial y educativo del país.

Los datos concretos de esta gran urbe, con más de 14 millones de habitantes, constatan que a diario se realizan unos 10 millones de desplazamientos, y que unos 350 mil vehículos utilizan los dos puentes que actualmente funcionan entre la parte europea y la asiática de la ciudad.

Con la realización de esta obra se tratará de aliviar el problema del transporte, tarea en la que también ayudarán otro túnel de similares características, ya en ejecución, pero destinado al tráfico ferroviario y un nuevo puente sobre el canal.

Esta cuestión es tan acuciante que, precisamente, a ella se refirió hace unos días el primer ministro del país, Recep Tayyip Erdogan, con la propuesta de limitar el número de vehículos y restringir su compra, lo que generó un polémico debate.