Antonio Cuesta. Estambul

Según un estudio dado a conocer hoy, en pocos años descendió en Turquía el porcentaje de mujeres que usan el velo musulmán y el número de ciudadanos que apoyarían un Estado basado en la ley islámica.

La investigación, titulada ‘Religión, sociedad y política en la Turquía contemporánea’, demuestra que los turcos no desean la ley coránica aunque tampoco ven como un desafío el fundamentalismo islamista.

Can Peker, presidente de la Fundación turca de Estudios Económicos y Sociales (TESEV), ofreció a la prensa los datos más relevantes de este informe, realizado por su organización entre los pasados meses de mayo y junio.

En la última década, la oposición ciudadana a un Estado Islámico creció en Turquía del 58 al 76 por ciento, aseguró.

Paradójicamente también aumentó el número de personas que se definen como ‘bastante religiosas’, pasando del 25 al 46.5 por ciento desde 1999, fecha en que se realizó un estudio similar.

El porcentaje de los que se consideran ‘muy religiosos’ se duplicó, llegando a alcanzar el 12.8 por ciento, durante este mismo período.

Con respecto a la polémica cuestión del velo o pañuelo islámico, Peker afirmó que el número de mujeres portadoras habituales descendió del 72,7 al 63,5 por ciento en los últimos siete años, pese a la extendida creencia de que va aumentando.

Incluso muchos encuestados llegaron a mostrarse partidarios de su total prohibición, aseguró.

Sólo un 5,7 por ciento consideró esta cuestión como el problema más apremiante que afronta Turquía mientras que más de dos terceras partes de los entrevistados aseguraron que la principal preocupación continuaba siendo el paro.

Turquía, candidato al ingreso en la Unión Europea, es mayoritariamente musulmana pero cuenta con un sistema político laico que regula la prohibición estricta del velo en universidades y oficinas públicas.

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